La Hormiga Investigadora: aún no me han fumigado, aunque ya se están frotando las manos…

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Ashley M. Gutiérrez, periodista).- ¡Atención, mis queridos bípedos de cemento y concreto! Regresa su insecto favorito, ese que mete las antenas donde nadie quiere mirar y sale con la risa atragantada y un poco de picazón cívica. Porque aquí seguimos vivos y coleando, a pesar de que más de uno ya habrá puesto la “fumigación” en el presupuesto municipal para callarme la boca.
Amigos, la eficiencia pública en Goicoechea sigue siendo ese mito urbano que uno menciona con la misma fe con la que habla del Cadejos o del tren eléctrico a Nicoya: todos sabemos que existe en los sueños, pero en la realidad nunca llega.
De lo bueno, poco… y callado
Empezamos por lo positivo, que también hay, ¡y no se vayan a morir de un infarto! Felicitamos a la empresa CMA y su proyecto Narnia en Vistas del Valle de Mata de Plátano. Ahí sí que se está trabajando en serio por la regeneración ambiental, un modelo de sostenibilidad que nos beneficia a todos, humanos y a nosotros los himenópteros. Lo hacen bien, lo hacen callado y sin tanto show mediático. ¡Eso es trabajar y no contar cuentos!
AyA: El juego del escondite
Pero no todo es miel sobre hojuelas. La práctica de Acueductos y Alcantarillados (AyA) de cortar el agua cuando se les pega la gana, sin avisar y avisando después… como decía mi abuela: “ya pa’ qué”. La gente está que hierve, no solo porque se quedan sin agua para lavar los platos, sino porque luego llega la factura a fin de mes con unos números que parecen teléfonos, ¡y uno paga caro por un servicio que es más intermitente que la señal de celular en el Cerro!
Despidos con sabor a “renuncia”
El adiós del director de Gestión Ambiental, el señor Herrera, “decorado” elegantemente como renuncia, ha caído de maravilla en el hormiguero. Según se comenta en las esquinas, su labor fue más bien débil… para no decir que inexistente. ¡Si es así la cosa, la pegó el alcalde! A veces hay que hacer limpieza, como cuando uno barre la casa.
Pero ojo que, en otro caso, el del funcionario Pizarro, la cosa huele a podrido. Resulta que lo despidieron – un órgano recomendaba hacerlo-, y aunque el hombre apeló en tiempo y forma… ¡zas! El documento se traspapeló en la Muni. ¡Qué coincidencia tan grande, Dios mío!
Y la joya de la corona: cuando le dijeron al alcalde que eso podía costar millones en indemnizaciones, supuestamente dijo: “No me importa pagar, pero no lo quiero aquí”. ¡Claro! Es fácil ser generoso y valiente cuando no es dinero de su bolsillo, sino el de todos los contribuyentes que hacemos “tripa corazón” para pagar impuestos y que luego lo tiren, así como así.
Basura por doquier
Si las calles de Goicoechea parecen vertederos a cielo abierto, no se preocupen… ¡es que el plantel municipal está peor! Según fuentes muy bien informadas, eso es un desastre monumental. Increíble, pero cierto, como alguien de Calle Blancos.
Elecciones más enredadas que piojo borracho
Se acerca el 1 de mayo y la elección del directorio municipal está más enredada que un piojo borracho. Ahora que el voto es público y ya no se puede votar de “bajita mano”, la cosa se puso seria. Ningún partido tiene mayoría y todo depende de la suerte y los negociados de última hora.
Nosotras las hormigas, si pudiéramos votar, teníamos claro: iríamos por la experiencia y capacidad de Melissa o Gloriana. Dos mujeres que le han puesto el pecho a las balas. Pero bueno, veremos en qué termina esto.
¡Viene lo bueno!
Y para que no se duerman, este medio va a lanzar en mayo un proyecto de evaluación ciudadana. Cada cuatro meses publicaremos qué tan bien o qué tan mal están trabajando los regidores y síndicos. ¡Los vecinos pondrán la nota! Así que prepárense, que aquí no se salva ni el apuntador.
Por ahora, esta hormiguita se retira a su nido a limpiarse las antenas y preparar más veneno… digo, más noticias para la próxima.