Editorial: ¿Progreso o retroceso? El futuro del Parque Santiago Jara

LA VOZ DE GOICOECHEA, (Por Gabriela Umaña, periodista).- En Goicoechea, el discurso del desarrollo comienza a vaciarse de contenido cuando se pretende confundir progreso con cemento. La intención de la Municipalidad de Goicoechea de intervenir —y eventualmente cementar— el Parque Santiago Jara, en Guadalupe, no solo genera preocupación: constituye una señal alarmante sobre el rumbo que están tomando las decisiones políticas en el ámbito local.
El Concejo Municipal está integrado por representantes de Liberación Nacional, Frente Amplio, Unidad Social Cristiana, Cambio Ciudadano, Unidos Podemos y Progreso Social Democrático. Partidos que hoy, en el escenario nacional, hablan de bienestar, sostenibilidad, salud y calidad de vida. Es precisamente por eso que resulta inaceptable que, desde el gobierno local, se impulse una idea que atenta contra uno de los pocos espacios verdes que aún le quedan al cantón.
El Parque Santiago Jara no es un lote subutilizado ni un espacio “disponible” para proyectos de cemento. Es un pulmón urbano, un espacio de convivencia comunitaria y un refugio ambiental en medio de una zona cada vez más saturada por el tráfico, el ruido y la contaminación. Allí confluyen familias, personas adultas mayores, niñas, niños y vecinos que encuentran en ese espacio algo cada vez más escaso: aire, sombra, tranquilidad y contacto con la naturaleza.
Las ciudades modernas y responsables avanzan hacia la recuperación y ampliación de sus áreas verdes, no hacia su reducción. Numerosos estudios confirman que los parques urbanos mejoran la salud mental, reducen el estrés, mitigan el calor, mejoran la calidad del aire y fortalecen el tejido social. Cementar un parque no es una decisión técnica: es una decisión política que revela prioridades.
Por ello, desde este medio hacemos un llamado directo y público al alcalde, a las regidoras y regidores de Goicoechea: revisen esta propuesta, detengan cualquier intento de cementación del Parque Santiago Jara y abran un proceso transparente de diálogo con la comunidad. Gobernar no es imponer proyectos desde un escritorio; es escuchar, comprender y proteger el interés colectivo.
La ciudadanía no eligió autoridades para que administren la escasez de espacios verdes, sino para que los defiendan y los fortalezcan. Persistir en una lógica de cemento y urbanización desmedida sería una falta grave de visión y de responsabilidad histórica.
Desde La Voz de Goicoechea asumimos una posición clara y firme: nos oponemos a cualquier iniciativa que implique la pérdida del carácter verde del Parque Santiago Jara. Exigimos que se respete su vocación ambiental y comunitaria, y que se descarte de manera definitiva cualquier plan que lo convierta en una plancha de concreto.
El verdadero desarrollo de Goicoechea no se mide en obras grises, sino en la capacidad de proteger la vida, la salud y el derecho de las comunidades a un entorno digno. El Parque Santiago Jara no se negocia. Se defiende.