Versículo del día

COMENTARIO
Este versículo nos recuerda una verdad contracultural en un mundo que suele medir el éxito por la acumulación de bienes, logros o reconocimiento. El apóstol Pablo afirma que la verdadera riqueza no está en lo que poseemos, sino en la combinación de piedad —una vida centrada en Dios— y contentamiento, es decir, un corazón agradecido y en paz con lo que tiene.
El contentamiento no significa conformismo ni falta de aspiraciones, sino aprender a confiar en que Dios provee lo necesario en cada etapa de la vida. Cuando caminamos con Él y cultivamos una relación sincera, descubrimos que la paz interior vale más que cualquier ganancia material.
Al iniciar este nuevo día (y este nuevo año), este versículo nos invita a revisar nuestras prioridades:
¿Dónde estamos buscando nuestra seguridad y nuestra alegría?
¿En lo que tenemos o en Aquel que nos sostiene?
Vivir con piedad y contentamiento nos libera de la ansiedad, nos hace más agradecidos y nos permite disfrutar plenamente las bendiciones, grandes o pequeñas, que Dios nos concede hoy.