Francisco Castaing anuncia su renuncia como organizador de las actividades recreativas de fin de año en Ipís

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Aníbal Porras, periodista).- La comunidad de Ipís amaneció con una noticia que mezcla gratitud, nostalgia y un toque de desencanto. Francisco Castaing, figura clave detrás de las actividades recreativas de fin de año, anunció oficialmente su retiro como organizador y realizador de estos eventos, después de años de liderazgo, entrega y, como él mismo dice, de “mis loqueras”, esas iniciativas que hicieron sonreír a cientos de familias.
Castaing compartió un mensaje cargado de emociones, donde agradeció a Dios por la vida y a su equipo por acompañarlo en cada proyecto. “Hoy, luego de ver cumplidos mis sueños, de ver feliz a mi barrio que tanto quiero, me retiro oficialmente”, expresó, destacando que cumplía una promesa hecha tiempo atrás.
El pasado sábado 6 de diciembre fue, según contó, el punto culminante de su gestión: un día en el que el orgullo “se le hinchó en el pecho” al ver a tantos niños disfrutar de las actividades navideñas. Sin embargo, el día festivo también vino acompañado de tensiones. Castaing reveló que, pese al esfuerzo de su equipo, “tuvimos que ponerles el pecho a las balas. Especialmente de políticos que aportan muy poco y, cuando otros lo hacen, atacan como lobos”.
Según denunció, estas presiones incluyeron amenazas veladas relacionadas con futuras ayudas comunales, así como intentos de deslegitimar el trabajo de la Asociación Cívica y Cultural de Ipís (ACCI). “Lo que más me duele”, añadió, “es ver cómo algunos compañeros de asociación y vecinos alimentaron esos ataques”.
El organizador explicó que, ante la escasa colaboración de la comunidad y del sector comercial, se vieron obligados a buscar apoyo en diferentes partidos políticos, lo cual generó críticas infundadas. Puntualizó que, contrario a lo que se dijo, la ACCI sí financió parte de las actividades navideñas y recordó que los ingresos del alquiler de salones comunales se destinaron principalmente a reparar infraestructura comunitaria, adquirir o restaurar instrumentos de la Banda Comunal y cubrir otros gastos esenciales.
Además, destacó que la Asociación también impulsó otras iniciativas como ferias de salud y actividades odontológicas. En este momento, aseguró, trabajan en la rendición de cuentas y en el informe para la auditoría municipal.
Pese a las dificultades, Castaing se despidió con satisfacción por lo logrado: “Hicimos maravillas con mucho menos presupuesto que entidades como la Municipalidad o que organizaciones que ni siquiera lo intentan por no contar con millones o con un grupo tan talentoso”.
Un agradecimiento especial lo dedicó a su compañera Sonia Acuña, a quien reconoció como pieza clave para que todo saliera adelante.
Castaing, dejó claro que su trato con dirigentes políticos siempre se basó en la necesidad de servir a la comunidad, sin distinciones de color ni ideología. “Para mí, todos son amigos, y más si ayudan en las causas de mi comunidad”, subrayó.
Su renuncia marca el cierre de una etapa que transformó las fiestas de fin de año en Ipís y deja la vara alta para quienes tomen el relevo. La comunidad, por su parte, queda con el reto —y el honor— de continuar la labor de un líder que trabajó con pasión, ingenio y un enorme cariño por su barrio.