OPINION: Las funciones del alcalde y sus deberes con la comunidad: ¿están haciendo lo correcto en nuestro cantón?

El bienestar de un cantón comienza con la responsabilidad de sus gobernantes
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Greggory Karl Gordon Cruickshank, columnista).- En esta última entrega de nuestra secuencia de artículos sobre las responsabilidades de los representantes municipales, considero fundamental abordar una figura de gran importancia para el desarrollo de nuestras comunidades: el alcalde municipal.
Como ciudadanos costarricenses, tenemos el derecho y la responsabilidad de conocer las funciones de quienes elegimos para administrar los recursos públicos y dirigir los gobiernos locales. No basta con escuchar promesas durante una campaña electoral; debemos aprender a evaluar los resultados, conocer las obligaciones legales de cada puesto y determinar si las decisiones que se toman contribuyen verdaderamente a mejorar nuestra calidad de vida.
Por esta razón, es importante acudir al Código Municipal de Costa Rica, Ley N.° 7794, particularmente a su artículo 17, que establece las principales atribuciones y obligaciones de la persona que ocupa la alcaldía.
¿Cuáles son las responsabilidades de un alcalde?
El alcalde no es simplemente una figura política que representa al cantón en actos públicos. Su cargo implica responsabilidades administrativas, ejecutivas y de dirección que deben ejercerse conforme a la ley y en beneficio de la comunidad.
Entre sus principales funciones se encuentran las siguientes:
- Administrar correctamente la municipalidad
El alcalde debe dirigir las dependencias municipales, supervisar su funcionamiento, coordinar sus actividades y procurar que se cumplan las leyes, los reglamentos y los acuerdos municipales. Esto significa que la institución debe trabajar de manera organizada, eficiente y orientada a atender las necesidades de sus habitantes.
- Presentar un programa de gobierno basado en las necesidades del cantón
Antes de asumir el cargo, debe presentar un programa de gobierno fundamentado en un diagnóstico de la realidad cantonal. Este programa debe incorporar la perspectiva de género, los derechos humanos y el principio de no discriminación, de conformidad con el Código Municipal.
La pregunta que debemos hacernos es sencilla: ¿las propuestas presentadas durante la campaña se convierten en acciones concretas o quedan únicamente en palabras?
- Velar por la ejecución de los acuerdos municipales
El alcalde tiene la responsabilidad de dar seguimiento al cumplimiento de los acuerdos del Concejo Municipal, dentro del marco de sus competencias legales. La coordinación entre ambos órganos es indispensable para que las decisiones adoptadas se traduzcan en resultados para la población.
- Administrar responsablemente los recursos públicos
El dinero municipal proviene de recursos públicos y debe administrarse con responsabilidad, transparencia y apego a la ley. El alcalde autoriza determinados egresos conforme al Código Municipal y debe presentar los proyectos de presupuesto ordinario y extraordinario para su discusión y aprobación por el Concejo Municipal.
Por ello, los vecinos tenemos motivos legítimos para preguntar: ¿se están utilizando los recursos de manera eficiente? ¿Las inversiones responden a las prioridades del cantón? ¿Existe una explicación clara sobre el destino del dinero público?
- Dirigir y supervisar al personal municipal
Corresponde al alcalde nombrar, promover y remover al personal municipal, así como ejercer otras facultades relacionadas con licencias y sanciones, de acuerdo con la legislación y los reglamentos aplicables.
Una municipalidad eficiente necesita funcionarios capacitados, responsables y comprometidos con el servicio público. La atención que recibe un vecino en una oficina municipal también forma parte de la calidad de la gestión.
- Rendir cuentas a la ciudadanía
La rendición de cuentas no debe entenderse como un trámite burocrático. Es una obligación fundamental para que los habitantes conozcan qué se hizo, qué recursos se utilizaron, qué objetivos se alcanzaron y qué compromisos siguen pendientes.
El artículo 17 establece la obligación de presentar anualmente un informe de labores ante el Concejo Municipal, para su discusión y aprobación durante la primera quincena de marzo. Este informe debe estar disponible para los habitantes por medios idóneos, incluida la página web municipal.
La ciudadanía tiene derecho a examinar esa información y compararla con las promesas electorales y las necesidades reales de su comunidad.
- Promover la igualdad y el desarrollo de la comunidad
La legislación también asigna responsabilidades relacionadas con la igualdad y la equidad de género. Asimismo, la gestión municipal debe procurar que sus programas y recursos respondan a las necesidades de la población, dentro de sus competencias.
Un buen gobierno local debe considerar a las personas adultas mayores, las personas con discapacidad, la niñez, la juventud, las familias y los sectores que enfrentan mayores dificultades. El desarrollo no debe medirse únicamente por las obras visibles, sino también por la capacidad de mejorar las oportunidades y las condiciones de vida de la población.
Estas funciones se fundamentan principalmente en el artículo 17 del Código Municipal. El texto legal completo puede consultarse en el Sistema Costarricense de Información Jurídica de la Procuraduría General de la República.
¿Cómo podemos evaluar la gestión de nuestro alcalde?
Conocer la ley es el primer paso. El segundo consiste en observar la realidad de nuestro cantón y comprobar si la administración municipal está respondiendo a las necesidades de la ciudadanía.
Podemos comenzar con algunas preguntas concretas:
¿Las calles y las vías cantonales reciben la atención que les corresponde?
¿La municipalidad responde oportunamente a las solicitudes y denuncias de los vecinos?
¿Se informa con claridad sobre los presupuestos, los gastos y los proyectos?
¿Las obras anunciadas se ejecutan y se concluyen de acuerdo con los compromisos adquiridos?
¿Existe una planificación que atienda las necesidades presentes y futuras del cantón?
¿Se escucha a las comunidades antes de tomar decisiones que afectan su entorno?
¿La administración presenta informes de labores y explica los resultados alcanzados?
¿Se utilizan los recursos públicos con responsabilidad y dentro de la legalidad?
Es importante aclarar que no todos los problemas de un cantón son responsabilidad exclusiva del alcalde. Algunas competencias corresponden al Concejo Municipal, a otras instituciones públicas o al Gobierno central, según la materia. Por ejemplo, la seguridad pública nacional y determinados servicios de salud no dependen exclusivamente de la alcaldía.
Precisamente por eso debemos conocer las responsabilidades de cada representante y evitar atribuirle a una persona funciones que legalmente corresponden a otra.
La evaluación ciudadana debe basarse en hechos comprobables, información pública, resultados y cumplimiento de las obligaciones legales, no únicamente en simpatías políticas o comentarios de terceros.
Elegir bien comienza mucho antes de las elecciones
Cuando llega el momento de votar, muchas personas toman su decisión por afinidad personal, tradición familiar, publicidad política o recomendaciones de amigos. Sin embargo, nuestra decisión merece un análisis más profundo.
Antes de elegir a un alcalde, debemos estudiar su programa de gobierno, conocer su experiencia, valorar la viabilidad de sus propuestas y determinar si comprende las necesidades del cantón.
También debemos investigar qué responsabilidades corresponden a los regidores, síndicos, concejales de distrito y demás representantes municipales. Cada puesto tiene atribuciones distintas, y conocerlas nos permite exigir resultados de acuerdo con la función que desempeña cada persona.
No debemos confundir una promesa electoral con una obligación legal, ni una buena campaña publicitaria con una gestión eficiente.
El voto informado es una herramienta para fortalecer la democracia, promover la transparencia y contribuir a que las instituciones públicas respondan mejor a las necesidades de la población.
La comunidad también tiene responsabilidades
No podemos exigir una municipalidad transparente si nunca consultamos sus informes. Tampoco podemos reclamar mejores decisiones si nos mantenemos al margen de los asuntos que afectan a nuestros barrios y distritos.
Participar significa asistir a las sesiones públicas cuando sea posible, consultar los presupuestos y los informes de labores, presentar solicitudes por los canales oficiales y expresar nuestras inquietudes con respeto y fundamento.
Significa, además, reconocer los resultados positivos cuando existen y señalar las deficiencias cuando hay razones objetivas para hacerlo.
La fiscalización ciudadana no debe confundirse con el ataque personal. Se trata de ejercer un derecho democrático y procurar que los recursos y las decisiones públicas respondan al interés general.
Un cantón mejora cuando sus gobernantes cumplen con sus deberes y sus habitantes participan de manera responsable.
Una reflexión final: su opinión y su voto cuentan
Al concluir esta secuencia de artículos, deseo dejar una reflexión a todas las personas que se interesan por el futuro de sus comunidades.
El bienestar de un cantón no depende únicamente de quién ocupa la alcaldía. Depende también de la calidad de las decisiones, de la coordinación entre los representantes, de la correcta administración de los recursos y de la participación activa de los ciudadanos.
Por eso, antes de apoyar a un candidato, investiguemos. Antes de criticar una gestión, revisemos los hechos. Y antes de votar, conozcamos las responsabilidades legales del puesto que esa persona aspira a ocupar.
No entreguemos nuestro voto sin analizar las propuestas, las capacidades y los compromisos de quienes desean representarnos.
Recordemos que las autoridades municipales administran asuntos que influyen directamente en nuestra vida cotidiana: el desarrollo de nuestras comunidades, la planificación local, los caminos cantonales, los servicios municipales y el uso de los recursos públicos, entre otras responsabilidades.
Su opinión importa. Su participación importa. Su voto cuenta
La democracia no termina cuando depositamos la papeleta en las urnas; continúa cada día, cuando exigimos transparencia, solicitamos información, participamos en nuestra comunidad y evaluamos el trabajo de quienes elegimos.
Esta es la reflexión que deseo compartir con ustedes en esta última entrega de la secuencia. Mi intención no es favorecer a un partido político ni señalar a una persona en particular, sino invitar a la ciudadanía a informarse, pensar críticamente y asumir con responsabilidad su papel en la construcción de un mejor cantón.
Porque elegir bien no es solamente escoger a una persona: es decidir qué futuro queremos para nuestra comunidad.