Cantonal
Pasajeros de las rutas Ipís, Zetillal y Vista de Mar, en Goicoechea, cuestionan las largas esperas, la lentitud de las unidades y el deterioro de algunos autobuses. Solicitan a la empresa operadora y a las autoridades competentes medidas para mejorar la calidad del transporte público
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Isaí Jara, periodista).- El aumento en el precio de los pasajes de autobús ha generado malestar entre usuarios de las rutas que comunican Guadalupe con Ipís, Zetillal y Vista de Mar, quienes aseguran que el incremento tarifario no se ha traducido en mejoras en la calidad del servicio.
Las principales quejas están relacionadas con los prolongados tiempos de espera, la lentitud de los recorridos, especialmente en dirección hacia Ipís, y las condiciones de deterioro que, según los pasajeros, presentan algunas unidades.
En la parada de autobuses de Guadalupe, varios usuarios expresaron su inconformidad ante las dificultades que enfrentan diariamente para regresar a sus hogares, principalmente durante las horas de mayor demanda.
“Los buses son demasiado lentos, especialmente al subir hacia Ipís. Durante las tardes se forman filas enormes y los usuarios debemos esperar demasiado tiempo para poder trasladarnos a nuestros hogares”, manifestaron varios pasajeros mientras aguardaban la llegada de una unidad.
Usuarios cuestionan relación entre tarifas y calidad del servicio
El malestar no se limita a los tiempos de espera. También existen cuestionamientos sobre las condiciones de los autobuses y la necesidad de mejorar el mantenimiento de la flotilla.
Jorge Conejo, usuario del servicio, expresó su preocupación por el estado de algunas unidades.
“Muchas de las unidades se encuentran en evidente deterioro. Es preocupante que se cobre un pasaje más caro mientras las condiciones del transporte no parecen mejorar”, señaló.
Por su parte, Amanda C. Montero manifestó su indignación ante lo que considera una falta de correspondencia entre el costo del transporte y el servicio recibido.
“Más caro el pasaje ruta Ipís, Zetillal, Vista de Mar, y el servicio de buses malo es increíble. Una falta de respeto a nosotros, los usuarios. Tenemos que hacer algo para que tengamos un servicio de buses con responsabilidad”, externó Montero.
Estos testimonios reflejan la preocupación de pasajeros que dependen del transporte público para desplazarse hacia sus trabajos, centros educativos y hogares.
Exigen un transporte digno, puntual y seguro
Los usuarios consultados en Guadalupe hicieron un llamado a la empresa Guadalupe Ltda. y Autotransportes del Este S.A., empresas señaladas como operadoras del servicio, para que atiendan las inconformidades y adopten medidas que permitan mejorar las condiciones del transporte.
“Merecemos un servicio digno, eficiente, puntual y seguro. No se trata solamente de aumentar las tarifas, sino también de ofrecer un transporte público de calidad”, expresaron los pasajeros.
Entre sus principales preocupaciones destacan la necesidad de reducir los tiempos de espera, mejorar la frecuencia de las unidades y garantizar condiciones adecuadas de seguridad y comodidad.
Empresa señala que las soluciones también dependen de las autoridades
Ante los cuestionamientos, representantes de las empresas autobuseras expresaron su disposición a atender la problemática. Sin embargo, señalaron que algunas decisiones relacionadas con la operación del servicio dependen también de las instituciones públicas encargadas de regular el transporte.
En Costa Rica, la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP) tiene entre sus responsabilidades la fijación de las tarifas de autobús, mediante metodologías que consideran diferentes costos de operación, como combustibles, salarios, repuestos y gastos administrativos.
Por su parte, el Consejo de Transporte Público (CTP), órgano adscrito al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), tiene competencias relacionadas con la planificación, regulación y fiscalización del transporte público terrestre.
Entre sus funciones se encuentran la autorización de rutas, recorridos, horarios, cantidad de viajes y permisos o concesiones otorgados a las empresas operadoras.
Ambas instituciones desempeñan funciones fundamentales para garantizar que el servicio de transporte público responda a las necesidades de la población.
Un llamado a la fiscalización y a las soluciones
La situación denunciada por los usuarios de Ipís, Zetillal, Vista de Mar, Rancho Redondo, El Carmen, Purral, Guadalupe y otras comunidades plantea interrogantes sobre la calidad del servicio y la necesidad de una mayor coordinación entre la empresa operadora y las autoridades reguladoras.
Aunque los ajustes tarifarios responden a procedimientos establecidos por las instituciones competentes, los pasajeros consideran necesario que también exista una fiscalización efectiva de las condiciones en que se presta el servicio.
Las quejas ponen sobre la mesa la importancia de revisar la frecuencia de los autobuses, el cumplimiento de los horarios y las condiciones de las unidades que circulan diariamente por estas comunidades del cantón de Goicoechea.
Para los usuarios, el reclamo es claro: el transporte público no debe evaluarse únicamente por el precio del pasaje, sino también por la puntualidad, seguridad, eficiencia y calidad del servicio que reciben.
Mientras esperan respuestas y posibles mejoras, los pasajeros insisten en que sus preocupaciones sean escuchadas tanto por la empresa de autobuses como por las autoridades responsables de supervisar el transporte público.
La pregunta que queda abierta es si el aumento en las tarifas estará acompañado de mejoras concretas que respondan a las necesidades de quienes dependen diariamente de este servicio.