Versículo del día

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- El apóstol Pablo nos entrega hoy una verdad que simplifica toda la vida de fe en una sola acción: el amor. Durante siglos, el pueblo de Dios vivió bajo un amplio conjunto de preceptos y normas que marcaban cómo vivir en fidelidad. Aquí, el Espíritu Santo nos revela que no se trata de cumplir una lista interminable de reglas, sino de vivir de un principio central: el amor al prójimo, con la misma ternura, cuidado y respeto con que nos amamos a nosotros mismos.
Este mandamiento no es nuevo —procede del Levítico 19:18—, pero Jesús lo elevó como el corazón de todo lo que Dios pide de nosotros. Cuando amamos verdaderamente, no hacemos daño al otro: no lo lastimamos, no lo traicionamos, no lo despreciamos. El amor, vivido así, cumple plenamente toda la Ley, porque el amor nunca hace mal al prójimo.
Es importante notar la frase “como a ti mismo”. Nos recuerda que el respeto y el amor propio —con la dignidad que Dios nos ha dado— son la medida natural para tratar a los demás. No se trata de olvidarnos de nosotros mismos, sino de extender a otros la misma bondad que deseamos para nuestra propia vida.
Para vivir hoy
En tu familia: Hoy, busca un gesto concreto de bondad con alguien con quien convives, como lo harías contigo mismo/a.
En tu comunidad —incluyendo Goicoechea—: Trata al vecino, al compañero o a quien encuentres hoy con la misma cortesía y consideración que tú esperarías recibir.
En tus decisiones, pregúntate: “¿Lo que voy a hacer honra y protege a la otra persona, igual que quiero para mí?”.
Oración
Señor Jesús, gracias porque tú has resumido toda tu voluntad en el amor. Enséñame a amar a los demás con la misma ternura con que me amas tú y con el respeto que tú me das. Que cada palabra, cada gesto y cada elección de hoy reflejen este mandamiento que lo abarca todo. En tu nombre, amén.
“El amor no hace mal al prójimo; así que el amor es el cumplimiento de la Ley”.