Filtración de datos: la puerta de entrada a fraudes y suplantación de identidad que amenaza a empresas e instituciones costarricenses

Published by Isaí Jara on

Cada organización en Costa Rica recibe en promedio 1 926 ciberataques por semana, mientras que el 78% ha sufrido algún tipo de exposición de información, según los últimos reportes de la industria

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- La filtración de datos personales y corporativos dejó de ser un simple incidente aislado. Hoy se considera el primer eslabón de una cadena que puede derivar en fraudes, suplantación de identidad y ataques cada vez más atractivos, potenciados por el uso de inteligencia artificial. Así lo advierten especialistas en ciberseguridad, en momentos en que Costa Rica enfrenta un volumen creciente de amenazas digitales que no distingue entre grandes corporaciones, pequeñas empresas o instituciones públicas, incluidas aquellas presentes en cantones como Goicoechea.

De acuerdo con el más reciente Informe de Inteligencia de Amenazas de Check Point Research, las organizaciones del país reciben en promedio 1.926 ciberataques por semana. A esto se suma que el 78% de las entidades ha enfrentado exposición de información, un dato que revela el riesgo latente de que esos datos filtrados terminen siendo utilizados para dirigir engaños contra personas e instituciones.

En el plano regional, la ingeniería social continúa siendo uno de los principales factores asociados a las brechas de seguridad. Según el Reporte de Investigación de Brechas de Datos de Verizon 2026, el phishing estuvo presente como vía de ingreso en el 20% de los casos analizados en Latinoamérica y el Caribe, y el 90% de los incidentes tuvo una motivación financiera.

De una filtración a un engaño personalizado

Cuando datos como un correo electrónico, un número telefónico o una carga laboral quedan expuestos, los ciberdelincuentes los aprovechan para construir mensajes mucho más creíbles y dirigidos a sus víctimas. Incluso las marcas de mayor confianza son utilizadas como señuelo: durante el primer trimestre de 2026, Microsoft, Apple, Google y Amazon concentraron cerca de la mitad de los intentos de suplantación identificados a nivel global.

El panorama se complica con el avance de la inteligencia artificial, capaz de generar correos, imágenes, voces y otros contenidos digitales casi indistinguibles de los reales. La ingeniería social se ha consolidado como el método de ataque dominante, extendiéndose a través de correos electrónicos, llamadas telefónicas, aplicaciones de mensajería, herramientas de trabajo e incluso interacciones en tiempo real.

“Cuando los datos de una persona u organización quedan expuestos, el problema no termina con la filtración. Esa información puede convertirse en una herramienta para conocer mejor a la víctima y construir ataques mucho más difíciles de identificar. Por eso, proteger los datos también significa proteger la identidad y la confianza de las personas.”

Joey Milgram, director de Operaciones de Soluciones Seguras

Las consecuencias de estos ataques pueden ser múltiples: acceso no autorizado a sistemas, filtración de información confidencial, pérdidas económicas y un daño reputacional que puede afectar por años la credibilidad de una institución.

Cuatro medidas prácticas para reducir el riesgo.

Ante este panorama, la empresa Soluciones Seguras, con presencia en Centroamérica, recomienda a las organizaciones —sin importar su tamaño— implementar una estrategia integral basada en cuatro acciones clave:

Autenticación multifactor (MFA): incorpora una segunda verificación en todos los accesos, de manera que una contraseña por sí sola no sea suficiente para ingresar a los sistemas.

Contraseñas únicas y robustas: evite repetir claves entre distintas cuentas, para que una credencial comprometida no ponga en riesgo el resto de los accesorios.

Capacitación continua del personal: entrenar a colaboradores para identificar mensajes, llamadas y solicitudes sospechosas, aunque aparenten provenir de contactos o entidades conocidas.

Enfoque de Confianza Cero (Zero Trust): verificar cada acceso de forma independiente, sin asumir que la confianza dentro de la red interna de la organización está garantizada.

“Las organizaciones necesitan asumir que sus identidades digitales son hoy un objetivo de ataque. La tecnología es fundamental, pero debe acompañarse de procesos claros y de equipos preparados para cuestionar solicitudes inusuales, especialmente cuando se trata de credenciales, información sensible o dinero”, concluyó Milgram.

Con el aumento sostenido de ciberataques a nivel nacional, los especialistas insisten en que tanto empresas como instituciones públicas y organizaciones comunitarias deben priorizar la ciberseguridad como parte de su gestión diaria, evitando que una simple filtración de datos se convierta en la puerta de entrada a fraudes de mayor escala.

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